Parroquia de San Juan Grande y Nuestra Señora de la Candelaria     
Pastoral y Catequesis  

Pastoral

Inicio
Comentario del Evangelio por ...
Oraciones

Liturgia de las Horas


Catequesis
Jóvenes
Niños

Parroquia
Inicio
Contacto
Caritas
Horarios
Proyecto Templo
Enlaces
Noticias Parroquiales


Proyecto

Recogida de Fondos
Como todos sabéis, estamos recogiendo fondos para la construcción de nuestro templo parroquial. Si quieres colaborar, ponte en contacto con nosotros o haz un ingreso en la cuenta de nuestra parroquia:

Parroquia

San Juan Grande

 20711192280152851045

Tenemos ya los planos del proyecto de nuestra parroquia.

¡Ayúdanos a que se haga realidad!


Radios  y Televisiones Católicas en Internet

Contacto

PARROQUIA DE SAN JUAN GRANDE Y NUESTRA SEÑORA DE LA CANDELARIA.

Calle Arquitecto Hernández Rubio, S/N. Puertas del Sur.

11408 Jerez de la Frontera

Teléfonos:

610751638

956323952

 

Oración de la semana

«Señor, Tú que tuviste misericordia, te pido, que me des un corazón sencillo y humilde, que sepa reconocer mi pecado y tenga el valor de pedir perdón, siendo capaz de dejar todo lo que me aleja de ti. Dame la gracia de tu Espíritu Santo para tener de ti, tu perdón. Amen»

 

Horario Santa Misa

Sede provisional de UPACE, en Avda Puertas del Sur

Sábados Invierno 19:00 Sábados Verano 20:00  Domingos y días de precepto 11:00

 

Casa Club del complejo Sherry Golf

Domingos y días de precepto 13:00

 

 

Comentario del Evangelio por ...

 

DOMINGO XVI T.O.

 

DOMINGO 18 de julio DE 2010

 

San Bernardo (1091-1153) monje cisterciense,

doctor de la Iglesia

«“Marta, Marta, te preocupas por muchas cosas”¿A quién se pueden aplicar mejor estas palabras sino a los que tienen la responsabilidad de una comunidad? ¿Quién es el que se inquieta por muchas cosas sino aquel a quien incumbe ocuparse tanto de María, la contemplativa, como de su hermano Lázaro, como de otras muchas cosas? Reconocéis en Marta la inquietud y agotamiento por mil preocupaciones: es el apóstol que tiene “la preocupación por todas las Iglesias” (2C 11,28), que vela para que los pastores se preocupen por sus ovejas. “Nadie enferma sin que yo enferme, nadie cae sin que a mi me dé fiebre” (v. 29). Que Marta, pues, reciba al Señor en su casa, puesto que es a ella a quien se le ha confiado la dirección de los quehaceres domésticos… Que también los que comparten sus tareas reciban al Señor, cada uno según su particular ministerio; que acojan a Cristo y le sirvan, que le asistan en sus miembros, los enfermos, los pobres, los viajeros y los peregrinos. Mientras asumen estas actividades, que Maria permanezca en reposo, que conozca “cuan suave es el Señor” (Sl 33,9). Que esté bien ocupada permaneciendo a los pies de Jesús, con el corazón lleno de amor y el alma en paz, sin quitar sus ojos de él, atenta a todas sus palabras, admirando su bello rostro y su lenguaje. “En sus labios se derrama la gracia; es el más bello de los hijos de los hombres” (sl 44,3), más bello aún que los ángeles en su gloria. Conoce tu gozo y dale gracias, María, tú que has escogido la mejor parte. ¡Dichosos los ojos que ven lo que tú ves, los oídos que merecen escuchar lo que tu escuchas! (Mt 13,16).¡Dichosa eres tú, sobre todo, por escuchar el latido del corazón de Dios en este silencio en el que es bueno para el hombre esperar a su Señor!»   

 

Juan Pablo II , Carta Encíclica Novo Millennio IneVnte

«Ahora tenemos que mirar hacia adelante, debemos «remar mar adentro», confiando en la palabra de Cristo: ¡Duc in altum! Lo que hemos hecho este año no puede justificar una sensación de dejadez y menos aún llevarnos a una actitud de desinterés. Al contrario, las experiencias vividas deben suscitar en nosotros un dinamismo nuevo, empujándonos a emplear el entusiasmo experimentado en iniciativas concretas. Jesús mismo nos lo advierte: «Quien pone su mano en el arado y vuelve su vista atrás, no sirve para el Reino de Dios» (Lc 9,62). En la causa del Reino no hay tiempo para mirar para atrás, y menos para dejarse llevar por la pereza. Es mucho lo que nos espera y por eso tenemos que emprender una eficaz programación pastoral postjubilar. Sin embargo, es importante que lo que nos propongamos, con la ayuda de Dios, esté fundado en la contemplación y en la oración. El nuestro es un tiempo de continuo movimiento, que a menudo desemboca en el activismo, con el riesgo fácil del «hacer por hacer». Tenemos que resistir a esta tentación, buscando «ser» antes que «hacer». Recordemos a este respecto el reproche de Jesús a Marta: «Tú te afanas y te preocupas por muchas cosas y sin embargo sólo una es necesaria» (Lc 10,41-42).»

 

San Gregorio Magno (540 – 604), Papa. Homilías sobre el libro del profeta Ezequiel (Lib. 2, Hom. 2, 8-9: CCL 142, 230-231) Sobre la vida activa y la vida contemplativa. 

«La vida activa consiste en dar pan al hambriento, enseñar la sabiduría al ignorante, corregir al que yerra, reconducir al soberbio al camino de la humildad, cuidar al enfermo, proporcionar a cada cual lo que le conviene y proveer los medios de subsistencia a los que nos han sido confiados. La vida contemplativa, en cambio, consiste, es verdad, en mantener con toda el alma la caridad de Dios y del prójimo, pero absteniéndose de toda actividad exterior y dejándose invadir por solo el deseo del Creador, de modo que ya no encuentre aliciente en actuar, sino que, descartada cualquier otra preocupación, el alma arda en deseos de ver el rostro de su Creador, hasta el punto de que comienza a soportar con hastío el peso de la carne corruptible y apetecer con todo el dinamismo del deseo unirse a los coros angélicos que entonan himnos, confundirse entre los ciudadanos del cielo y gozarse en la presencia de Dios de la eterna incorrupción. Buen modelo de estos dos tipos de vida fueron aquellas dos mujeres, a saber, Marta y María, de la cuales una se multiplicaba para dar abasto con el servicio, mientras la otra, sentada a los pies del Señor, escuchaba las palabras de su boca. Como Marta se quejase de que su hermana no se preocupaba de echarle una mano, el Señor le contestó: “Marta: andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán”. Fíjate que no se reprueba la parte de Marta, pero se alaba la de María. Ni se limita a decir que María ha elegido la parte buena, sino la parte mejor, para indicar que también la parte de Marta era buena. Y por qué la parte de María sea la mejor, lo subraya a continuación diciendo: “Y no se la quitarán”. En efecto, la vida activa acaba con la muerte. Pues ¿quién puede dar pan al hambriento en la patria eterna, en la que nadie tendrá hambre? ¿Quién puede dar de beber al sediento, si nadie tiene sed? ¿Quién puede enterrar a los muertos, si nadie muere? Por tanto, mientras la vida activa acaba en este mundo, la vida contemplativa, iniciada aquí, se perfecciona en la patria celestial, pues el fuego del amor que aquí comienza a arder, a la vista del Amado, se enardece todavía en su amor. Así pues, la vida contemplativa no cesará jamás, pues logra precisamente su perfección al apagarse la luz del mundo actual.»

 

Los Primeros Cristianos

 

 

El Valor de la Santa Misa

 

 

Conozca primero su fe católica Basada en el libro homónimo del Padre Pedro Núñez, de la archidiócesis de Nueva Orleans, esta serie ofrece respuestas concretas a interrogantes concretos sobre la fe católica que plantean los fieles (ver página del programa | descargar programas).

Horario Santa Misa:

 

 

Sede provisional en UPACE, en Avd. Puertas del Sur

Sábados 19:00

 Domingos 11:00

 

Casa Club del complejo Sherry Golf

Domingos 13:00

 

 

 

Parroquia de San Juan Grande y Nuestra Señora de la Candelariaa ©Helmantike Digital 2009